Cómo Curar un Corazón Herido según el Budismo


Llegamos a la parte dos de esta triada de artículos acerca de la soledad y los distintos mecanismos que tenemos para mantenernos padeciendo dificultades al relacionarnos con los demás. Lo más obvio es la relación de pareja, pero lo cierto es que esta relación que perseguimos con tanto ahínco a lo largo de nuestras vidas sirve de botón muestra de todas las otras relaciones que podemos entablar con personas, lugares o cosas; relaciones limitadas, condicionadas e inestables ¡Como todo en el Samsara!

Al terminar de leer déjanos tus comentarios. ¡Que lo disfrutes!

Luna Kadampa, artículos traducidos al español

Este artículo es la continuación de ¿Porqué me siento tan solo?

 Tan lejos y sin embargo tan cerca

Hace poco estuve una semana en Nueva York. La gente, por lo regular, dice que se siente más sola cuando está en el medio de una gran ciudad, rodeada de millones de personas, que en una zona rural dónde casi no hay nadie. Un amigo que vivía en Londres decía que por alguna razón él siempre se sintió solo ahí. Después asistió a un retiro Budista de meditación de un fin de semana «en una pradera con un grupo de hombres greñudos» y «se sintió más feliz o más conectado que nunca». ¡Ya no hubo vuelta atrás!

Creo que esto se debe a que, cuando estamos rodeados por otras personas, nos aferramos aún más a nuestro propio sentido del espacio personal, en un intento de protegernos de la incómoda intromisión de los extraños llamados “otros”, aumentando de esta forma la separación con ellos. Sin embargo, puede ser útil conectar con los demás… en ciudades enormes como Nueva York, Cd. de México, Madrid, Londres, Buenos Aire, Lisboa, Lima, Managua, etc., disponemos de microsegundos para conectarnos  con la oleada de humanos que cruzamos al caminar, y si lo logramos, se puede sentir maravilloso.

Cuando íbamos todos amontonados como sardinas en el viaje de tren camino a Nueva Jersey, tratando de afirmar un cierto  sentido de control sobre el entorno, cada una de las personas en el vagón evitaba vigorosamente el contacto visual, aún cuando fuimos forzados a chocar uno contra el otro en cada esquina (la sensación de impotencia no ayudó cuando fuimos desviados a Holboken donde las puertas no abrirían.) Me pareció una oportunidad muy útil para conectarwe con todos mis compañeros de viaje en mi corazón , el único lugar en el que podemos tener control de nuestra experiencia, e irónicamente, sentir que tenemos el espacio suficiente para relajarnos.

Historia de un corazón roto

Ahora voy a dar un ejemplo de una relación romántica desafortunada; Pero los problemas, el dolor mental y la soledad causados por la ignorancia y el apego pueden surgir en otro tipo de relación también, puede ser con amigos, familiares, niños, mascotas, etc. Y, como he dicho en el artículo anterior, la soledad no es acerca de si estamos o no en una relación con alguien, si no acerca de si estamos o no controlando nuestra ignorancia y apego. Para que cualquier tipo de relación funcione, necesitamos reducir estas dos cosas, y aumentar nuestro amor.

¿Te ha pasado alguna vez que estás con tus amigos, pasándotela de lo lindo en un restaurante, cuando de pronto alguien muy guapo(a) entra por la puerta y, sin que te des cuenta siquiera, tu felicidad salta fuera de ti, avanza por el piso y se mete dentro de él o ella? Estábamos teniendo un momento agradable, armonioso y cálido con nuestros amigos, sin ninguna obsesión sobre  nosotros mismos, encontrando a todos interesantes, sintiéndonos conectados – y entonces, ¡¿qué pasó?! En un momento estamos gozando de todos sin aferramiento alguno, y al siguiente instante estamos dependiendo de una persona para ser felices.

Ahora depende de ellos hacernos felices y necesitamos su nombre, número de teléfono, devoción…

Inicio:

Desde el inicio de esta aventura amorosa nos colocamos en un sitio de necesidad. No los necesitábamos antes, y ellos no nos hicieron necesitarlos; todo depende
de nosotros, o nuestra mente de apego. Ya no somos más una naranja completa – somos la media naranja y necesitamos la te-entrego-mi-corazonotra mitad para sentirnos enteros o completos. Dimos nuestro poder – «Ahí va mi felicidad, acaba de salir por la puerta del restaurante», les damos la llave.

Si logramos manejar las cosas bien con ellos, entonces necesitamos recibir aproximadamente 20 mensajes de texto al día, (quizá un poco menos si somos de Marte), o nos sentimos solos. Si la felicidad depende de un mensaje de texto o de verlos, entonces nunca estaremos satisfechos – hay un pequeño descanso cuando nos llaman, y entonces la ansiosa espera inicia nuevamente.

Podemos checar nuestro sentido del yo cuando estamos pensando, «Tu ME haces feliz». Hay un fuerte sentido del yo, “y yo qué”, el cual está aislado, y por lo tanto vulnerable a la ansiedad de la separación.

Esta letra de Lifehouse parece resumir las cosas de una manera bastante buena, como lo hacen un millón de otras canciones:

Cada vez que veo tu rostro
Mi corazón despega en una persecución acelerada.
No te asustes bebe, es sólo amor
Eso que estamos sintiendo dentro.

No puedo esperar hasta mañana
Este sentimiento me ha absorbido por completo
Y sé que he perdido el control…

No será fácil, también tengo mis dudas,
Pero no hay nada sin ti, estoy perdido, incompleto
Si, te siento como mi refugio, eres un hogar para mí.

En este punto lo que sigue son algunas semanas o meses de gozo (o días o horas, dependiendo) … hay muchísimo apego, pero están sincronizados en cuanto a que ninguno de los dos puede obtener lo suficiente del otro, creo que si lo revisamos bien ya hay tensión en la mente. Tarde o temprano, uno de los dos empieza a alejarse. Y que las llamas de esa aventura se apaguen o se desarrollen en una relación más larga y significativa depende de amor genuino y respeto.

En medio.

El apego pone nuestra vida en una pausa – si no nos encontramos en la presencia física de la otra persona, la vida es todo aquello que está sucediendo mientras nosotros nos pasamos extrañándolos, sintiéndonos aislados de nuestro entorno, queriendo estar en otro lugar. Incluso cundo estás con ellos, la otra persona jamás hace lo suficiente, nunca nos puede llenar lo suficiente. Mientras tanto, si miras a tu alrededor te darás cuenta que nadie esta aburrido mirando el reloj, esperando en ascuas por que llegue el fin de semana, enfurruñado y/o jugando juegos emocionales, o tecleando febrilmente sus teléfonos inteligentes; ellos continúan simplemente haciendo lo que tienen que hacer en el día.

necesidades-basicas-humanas¿Jamás has estado en modo de espera, queriendo fuertemente que alguien te llame, mande un correo electrónico o regrese un mensaje de texto? Pasan las horas, quizá los días y … nada?! ¿Y te sientes cada vez más impotente? Esto es apego en acción. Cada día aumenta las formas en las cuales podemos torturarnos a nosotros mismos – antiguamente podíamos al menos estar tranquilos por un tiempo con la excusa mental de que quizá si nos llamaron pero perdimos la llamada, porque habíamos salido de compras (o incluso, aún más atrás en el tiempo, podríamos pensar que el caballo se tomó algunas semanas para entregar la carta); pero en estos tiempos estamos pegados al smartphone y hay un ciento de maneras en las que ellos podrían contactarnos, y sin embargo NO lo están haciendo.

Aquí un consejo:

Nunca inviertas tu felicidad en algo sobre lo que no tienes control.

Esto claramente incluye el comportamiento de otras personas. Difícilmente podemos controlar nuestro propio comportamiento, ya no digamos el de otras personas. El apego, nuestro deseo incontrolado, está basado en una alucinación de que la felicidad viene de AFUERA. Así que deseamos poder y control sobre nuestro entorno exterior y las otras personas, pero sobre lo único que podemos esperar tener algún poder o control es nuestra mente.

Con el deseo descontrolado, muy seguido posponemos nuestra felicidad, «Seré feliz cuando finalmente lleguen»; O bien tratamos de volver a lo que una vez fue, “Nos la pasamos tan bien entonces, ¿por qué no podemos ser ahora de esa manera?!» El amor siempre está en el presente. El apego oscila entre el pasado y el futuro, perdiéndose por completo el gozo de estar en el aquí, ahora, conectando con nuestra naturaleza pura y pacífica, la unión verdadera. Podemos hacer planes e incluso tener deseos, pero tan pronto como nuestra felicidad dependa de esos planes, hemos perdido el control.

El apego es condicionado y por lo tango vulnerable – una vez escuche la letra de una canción que decía, «Por tanto tiempo como estemos juntos, te amaré para siempre». El amor es incondicional, simplemente les deseamos que sean felices sin importar nada más; y podemos elegir a quien amar de manera que el amor pueda perdurar.

cuidado-corazon-fragilEl apego nos hace actuar de manera extraña, como un tonto inútil desesperado por lograr atención. Alguien me dijo el otro día: «Me sentía muy bien al principio porque podía ver que ella me amaba.. Entonces empezó a interesarse en otras cosas, en su propia vida y amigos, y me sentí excluido; empecé a actuar en formas extrañas para llamar su atención. Yo no era así, pero simplemente no pude dejar de actuar de esa manera» Debido a su inseguridad y soledad, me dijo, ella se sintió cada vez más alejada de él, y la relación terminó. ¿Quién no se refleja con esta situación? ¿Quién no ha escuchado o incluso dicho cosas como: “No puedo darte lo que quieres de mi! ¡Me siento acorralado por ti! ¡Pareciera que quieres toda mi atención!”?

“¿Porqué ya no me amas?” y rápido llega “Eres un(a) p… egoísta.” Se produce un círculo vicioso de una persona tratando de obtener más atención y otra sintiéndose claustrofóbica, cerrándose y queriendo salir corriendo. Y conforme los anteojos rosados del apego desaparecen e inician las sensaciones de aversión y traición, lo que era extravagante, fascinante, original o fresco de nuestro compañero se vuelve extraño, peculiar, raro y lejano.

Un amigo me enseñó un chiste en la revista New Yorker, en el que un hombre hablaba con una mujer:

“¿Cuándo fue exactamente que todas las cosas que amabas de mi se convirtieron en las cosas que odias de mi?”

Hay infinidad de videos de auto ayuda acerca de cómo lograr, incluso más difícil, cómo mantener una pareja. Algunos son muy divertidos, especialmente cuando empiezan con las diferencias entre Marcianos y Venusinas; pero ninguno de ellos parece tocar el tema causa raíz de la dificultas, que es el auto-aislamiento de la ignorancia y la exageración del apego.

Final:

Ya no quiero seguir jugando a esto ni un sólo minuto más.

Si nuestra aventura amorosa termina debido al apego, nuestro corazón literalmente duele. El apego es “deseo pegajoso”, es como despegar un yeso de una piel muy velluda. Ya nos encontrábamos solos cuando estábamos en la relación, y seguimos solos ahora que ha terminado. No podemos vivir con alguien, pero tampoco podemos vivir sin ellos.

Unión

La búsqueda de la unión y la conexión es parte de nuestra naturaleza de Buda. Es solo que estamos haciéndolo de manera equivocada, proyectando y atribuyendo a cosas externas la fuente de nuestra felicidad al tiempo que nos aferramos fuertemente a una sensación de un yo y un otro verdaderos. Necesitamos buscar unión a través del amor y la sabiduría, gozo y vacuidad, y no en la ignorancia y el apego.

Más sobre este tema próximamente, ¡En la parte 3! Mientras tanto, todos tus pensamientos son bienvenidos en los comentarios.

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Acerca de belikeawaxingmoon

Practicante de la Nueva Tradición Kadampa
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