Cultivando Relaciones Saludables: ¿Qué es una relación saludable?


Kadampa working dad en Español                    By Kadampa Ryan

Con el antecedente de la publicación anterior en mente, ahora podemos centrarnos en que es exactamente una relación sana. Una relación sana es aquella en la que crecemos internamente como resultado de la misma. Aquella dentro de la cual podemos aumentar nuestras cualidades internas y abandonar nuestros defectos internos. Vale la pena señalar que esta definición es estrictamente interna. No podemos juzgar si nuestras relaciones son saludables o no por la apariencia externa, pero sólo por el efecto que están teniendo en nuestra mente. Si crecemos internamente o no en nuestras relaciones depende enteramente de nosotros mismos, y no de la otra persona. Si nos relacionamos con nuestras relaciones con los demás de una manera constructiva y beneficiosa, podemos crecer a partir de ellas, no importa lo difícil que puedan ser. Así, lo que externamente puede parecer como una relación no saludable, para nosotros puede ser muy gratificante y beneficiosa. Recuerda que si somos felices o no, no tiene nada que ver con nuestra circunstancia externa, sino que depende por completo de nuestra mente.

Esto es importante porque significa que si tenemos relaciones saludables o no esta  completa y totalmente bajo nuestro control. La medida en la que nos aferramos a la idea de que la salud de nuestras relaciones está fuera de nuestro control es la medida en la que nos negamos a nosotros mismos la posibilidad de que todas nuestras relaciones sean sanas y gratificantes. Una relación mutuamente saludable sería aquella en la que dos o más personas crecen internamente como resultado de la misma.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre el amor verdadero y la dependencia o el apego? Todos queremos relaciones amorosas, pero desafortunadamente no tenemos idea de lo que estas realmente son. La sociedad dice que el amor dice, “Te quiero porque me haces feliz.” Amamos a la gente por lo que nos dan, como la buena comida, la compañía, el apoyo cuando lo necesitamos, etc Yo no estoy hablando sólo en las relaciones con nuestras parejas, sino también con nuestros amigos, familias, etc Aquí el objeto de preocupación es uno mismo. En el mejor de los casos a esto se le puede llamar amor propio, pero siendo más precisos, se trata de un contrato. Condicionar nuestra felicidad en algo que otra persona está haciendo se llama dependencia o apego. Cuando ambas personas lo están haciendo, se llama co-dependencia. La motivación principal de las relaciones como esta es “la estimación propia ‘, la mente que piensa que la propia felicidad es supremamente importante, o la mente que valora la propia felicidad sobre la de los demás. Los demás adquieren importancia en dependencia de la relación que sostienen con nosotros. Este apego y la estimación propia son las causas fundamentales de todas las relaciones disfuncionales. Es un ejercicio muy útil el identificar cómo es que detrás de cada problema que tenemos en nuestras relaciones, nos encontramos con el apego y la estimación propia.

El verdadero amor, por el contrario, dice ‘Te amo, ¿cómo puedo hacerte feliz?’ Aquí el objeto de preocupación es la otra persona. Es esta distinción la que hace que nuestros sentimientos hacia los demás sean verdadero amor. La mente de verdadero amor es lo que llamamos un “estado mental virtuoso ‘, su mera presencia en nuestra mente hace que esta sea más tranquila, controlada y feliz. Una mente amorosa es una mente feliz. El amor verdadero no espera nada a cambio. Simplemente piensa en la otra persona y trabaja para asegurar que esta sea feliz. La motivación principal de las relaciones como esta es la mente que “estima a los demás”, que es una mente que valora la felicidad de los demás como algo importante. El verdadero amor y estimar a los demás son las causas fundamentales de todas las relaciones funcionales. Es un ejercicio muy útil el identificar cómo es que en todas las relaciones funcionales, saludables y gratificantes esta presente un corazón puro que estima a los demás.

Veamos, ¿cómo generamos amor verdadero hacia los demás? Hay tres niveles diferentes de amor. Amor afectivo es aquel en el que nos sentimos encantados de ver o pensar en la otra persona. Como una madre cuando se encuentra con su hijo. El amor que estima a los demás es un amor que valora la felicidad de los demás, considerándola preciosa y de suprema importancia.  El amor que desea la felicidad de los demás desea que la otra persona sea feliz, y trabaja activamente para lograrlo. Esta es la forma más elevada de amor.

Al final del día, el amor es una elección diaria. Para generar el verdadero amor, o la mente que valora y trabaja por la felicidad de los demás, todo lo que necesitamos hacer es entender por qué tenemos que hacerlo y, a continuación, tomar la decisión de lograrlo. Cuanto más nos familiarizamos con esta determinación, más fácil será que cambiemos nuestro corazón hasta que sentimos de manera natural un amor puro cálido y profundo por todos los que conocemos.

Hay dos razones válidas principales por las cuales generar un buen corazón de amor hacia los demás. Numero uno, son muy amables. Si revisamos con cuidado todo lo que tenemos viene de la bondad de los demás. Coches, carreteras, nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro idioma, etc No es importante el que los demás no tengan la intención de ser amables con nosotros, desde nuestra perspectiva recibimos beneficios de lo que hacen y por lo tanto son amables con nosotros. Lo que aparece son las cosas, pero lo que entendemos de todo ello el la amabilidad de todos. Vivimos en una red de bondad. Y hacerlo es sumamente beneficioso. Todos los problemas y el sufrimiento provienen de la estimación propia, y toda la felicidad y buena fortuna provienen de la mente de estimar a los demás. Cuando apreciamos sinceramente los demás, somos del agrado de todos, establecemos fácilmente relaciones gratificantes, y somos capaces de mantener una actitud positiva todo el tiempo. De forma última todas las realizaciones espirituales surgen también de esta mente. Es como la primera ficha de dominó en el camino hacia la iluminación. El amor es el oponente a todos los celos. Los celos son una mente que es infeliz por la buena fortuna de los demás. El amor, o regocijo, es feliz de que los demás sean felices. Con el regocijo podemos disfrutar de toda la felicidad que existe en este mundo. El amor es el oponente a toda soledad. La soledad viene de pensar en uno mismo y de ver a los demás como objetos para nuestra propia felicidad. Con el amor pensamos en los demás, no en nosotros mismos, y nos vemos a nosotros mismos como una herramienta que se encuentra aquí para ayudar a los demás a ser felices, no al revés.

El mecanismo interno de la estimación propia, el apego y el odio es la atención impropia o inadecuada.Centramos toda nuestra atención en nuestras buenas cualidades y los defectos de los demás. Tenemos que examinar si hacer esto es algo beneficioso o no. ¿Cuáles son las desventajas de ignorar nuestras faltas y centrarnos en las de los demás? Desarrollamos un visión prepotente y altamente distorsionada de nosotros mismos, y una actitud arrogante e irrespetuosa hacia los demás. Llevamos a cabo muchísimas acciones negativas que dan como resultado renacimientos inferiores. Nos impide la superación de nuestras faltas. Si no podemos identificarlas, no podremos deshacernos de ellas. Si no podemos deshacernos de ellas seguirán causándonos problemas. Esta actitud no es diferente de la de alguien fingiendo que no tienen cáncer. Es una mente inútil porque no aumenta nuestras cualidades ni reduce nuestras faltas, y tampoco hace que los demás compartan la exaltada opinión que tenemos de nosotros mismos.

¿Cuáles son las ventajas de hacer frente a nuestras faltas y centrarnos en las buenas cualidades de los demás? Disminuye nuestra perturbación del orgullo. El orgullo nos impide aprender cualquier cosa. El agua no se acumule en la parte superior de una montaña. El amor que aprecia a los demás fluye de manera natural al centrarse en las cualidades de los demás. El mecanismo interno para poder desarrollar el amor que estima a los demás es cambiar en donde esta nuestra atención. Si hacemos esto, el amor que aprecia a los demás llega fácilmente y sin esfuerzo. Vamos a ganar el respeto y la amistad de muchas personas. Es solo entendiendo que es más beneficioso poner nuestra atención en nuestras propias faltas y centrarnos en las buenas cualidades de los demás que realizamos el compromiso de hacerlo.

Acerca de belikeawaxingmoon

Practicante de la Nueva Tradición Kadampa
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