Día de San Valentín ¿Amor o Rebeldía?


_142374736Pensaba en el 14 de Febrero y en todos los mitos y leyendas que corren alrededor de la celebración del amor. No sé si ustedes conocen la historia que corre detrás de esta celebración, yo no la sabia. Resulta que su origen hace referencia a San Valentín, un sacerdote que, hacia el siglo III, ejercía en Roma. Entonces gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras. El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados). El emperador Claudio dio entonces orden de que lo encarcelasen y finalmente ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de febrero del año 270.

Cuando me platicaron la historia -sentada en la recepción de mi trabajo celebrando el amor y la amistad y llenando el ambiente de corazones, globos y cosas “lindas”- ¡Me consterné! Osea, celebramos el amor un 14 de febrero porque ese día alguien fue martirizado y ejecutado. Claro que muchos pensaran que ese alguien fue un ser que estaba en pro del amor al casar a los jóvenes enamorados pese a la orden de el emperador, y que se merece que el día de su muerte sea proclamado Día del Amor. Pensarán que una persona que muere por hacer a otros felices es muy bondadosa. Sin embargo hay algo que no se siente bien cuando escucho la historia, y me pregunto si no sería mejor celebrar el amor todos los días. ¡Imagínense! Todos los días podríamos celebrar algo maravilloso que nosotros o alguien haya realizado por el simple hecho de beneficiar o hacer felices a los demás. Si creemos que San Valentín hizo felices a muchos jóvenes enamorados, y lo hizo durante muchos días ¡Muchas veces! Entonces, me pregunto: ¿porque celebrar solo el día de su muerte? ¿Porque usar la muerte y el martirio para celebrar el amor?

¿Hago felices a los demás o me hago feliz a mi mismo?

Por la vida hay muchos San Valentín rondando… día a día muchas personas hacen feliz a alguien. Sé que si lo decidiéramos podríamos llenar una hoja de papel con 365 acciones anuales para celebrar y hacer de nuestra vida entera una vida de amor y amistad. Vamos a revisar un poquito. ¿Qué es el amor? Buda nos enseña que hay tres clases de amor:  amor afectivo, amor que estima a los demás y amor que desea la felicidad de los demás. En Compasión Universal Gueshe Kelsang Gyatso explica así las tres clases de amor:

“Podemos entender en qué consiste cada uno de ellos con el ejemplo que se da a continuación. Cuando una madre se encuentra con uno de sus hijos tras un largo período de separación, se llena de alegría y siente un gran afecto por él. Este sentimiento especial es lo que se denomina «amor afectivo». La madre considera con cariño que su hijo es muy precioso y desea cuidar de él de una manera especial. A este sentimiento especial de aprecio se le llama «amor que estima a los demás». Debido a que siente estos dos tipos de amor, cuando ve que su hijo está triste genera un fuerte deseo de hacerle feliz. Este deseo de que otras personas sean felices y de ayudarles a que lo sean es el «amor desiderativo».

En primer lugar hemos de generar el amor afectivo, y luego el amor que estima a los demás. Entonces, si reflexionamos sobre su infelicidad, generaremos el amor desiderativo. Motivados por este amor emprendemos la práctica de dar. Para ello tomamos la siguiente resolución: «¡Procuraré hacer felices a todos los seres sintientes!»”

¿No les parece maravilloso? Yo me quede pensando seriamente en mi corazón, porque la verdad el mundo que mi condición actual -sumida en el samsara- me permite experimentar, necesita un poquito de reajuste para sintonizarme con esta definición de amor.  Algunas veces parecería que el único amor que existe es el de pareja, el de familia, el de amigos y si somos muy afortunados podemos agregar las relaciones con otras clases de seres, como los animales… y estos “amores” los fundamentamos en sexo, regalos, acuerdos y deseos cumplidos ¡Expectativas que tenemos sobre el otro y que son cumplidas son la base de nuestro amor! Cuando esto no está presente ¿dónde quedó el amor? Reflexionaba en esto y de pronto me llego la siguiente frase: eres mi amigo cuando haces lo que yo hago o piensas lo que yo pienso, en el momento en que dejas de hacerlo no hay nada que compartir que te pueda hacer mi amigo, por lo tanto dejas de estar en el círculo de las personas que estimo. ¿Les suena conocido? Me pareció triste. Me recordó a San Valentín. Se preguntarán porque, y bueno, yo también me lo pregunte de entrada pero al permitirme sentir un poco lo que pasaba por mi mente me di cuenta que en la historia de San Valentín el emperador lo martiriza y finalmente ejecuta porque no cumple con sus deseos. Estamos ante una historia de de deseos no cumplidos pensé. ¿Cuántos seres han pasado por nuestra vida intentando hacernos felices y los hemos martirizado y ejecutado por no cumplir nuestros deseos? ooops! No me gustó. No me gusta celebrar algo que al parecer en realidad no entiendo.

Amor… amor afectivo… amor que estima a los demás… amor que desea la felicidad de los demás… Alegrarnos de que los demás estén con nosotros y sentir una sensación cálida y cariñosa hacia ellos… tratarlos de manera especial y significativa debido a ese afecto… darnos cuenta de sus sufrimientos y desear que sean felices y se terminen para siempre. ¡Me doy! Esto es totalmente opuesto a querer que me hagan feliz.  Osea, se basa en desear que los demás sean felices, no en querer que nos hagan felices! Esto esta patas pa’arriba jajaja Creo que aunque llevo mucho tiempo intentando estimar a los demás necesito hacer una pausa y desmenuzar un poquito más porque digo que estimo a los demás.

Amor es hacer felices a los demás

frase-pero-el-camino-verdadero-para-conseguir-la-felicidad-pasa-por-hacer-felices-a-los-demas-robert-baden-powell-198371Y bueno, ahí estaba yo ¡Celebrando! … y que regresa a mi mente San Valentín. ¿Casaba a los enamorados porque deseaba que fueran felices o porque se rebelaba a la idea de no poder hacer algo que le proporcionaba felicidad? ¿Demostramos nuestro afecto a los demás alegrándonos de que son felices y para hacerlos felices o porque nos rebelamos ante la idea de que si no lo hacemos podrían dejar de hacernos felices? En realidad no puedo saber la intención de San Valentín y no me atrevería a hacer un juicio, excepto por el siguiente: ¡que maravilla que esta historia existe y me ayuda a reflexionar sobre el amor!

En fin, creo que debo seguir contemplando el tema y perfeccionar mi concepto del amor… aprender a celebrar el amor todos los días, y como tarea, hacer mi lista de 365 acciones amorosas que celebrar cada año! Acciones que hayan logrado hacer feliz a alguien más sin que yo importe mucho… acciones que por el simple hecho de lograr una sonrisa en el otro me hayan hecho inmensamente feliz! Y porque no, también acciones que yo sepa que alguien ha realizado bajo el mismo tono… creo que podría sorprenderme cuantos seres podrían ser un San Valentín sin martirio ni ejecución.

alegria¿Como ven, hacemos la lista?

Me encantaría escuchar tus comentarios…. escuchar algunas de las acciones que pondrás en tu lista.

Acerca de belikeawaxingmoon

Practicante de la Nueva Tradición Kadampa
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