¡Meditar es lo que más me gusta!


¡Meditar es lo que más me gusta! Me encanta poder sentarme en el cojín y dejar que mi mente encuentre su camino a la quietud. Sin embargo no siempre lo logro porque me doy cuenta que aunque llevo muchos años meditando hay algunos objetos de meditación que todavía no son claros.

 

¿Qué es meditar? Esa pregunta la escucho muy seguido, debido a que los hábitos no pasan desapercibidos en las calles, las personas me preguntan cuando me ven caminar, cuando estoy tomando un cafecito, cuando me subo a un taxi y hasta en el súper. Se acercan y me preguntan ¿y qué es lo que ustedes hacen? ¿Cómo se medita? ¿Para qué sirve? Siempre trato de contestar de forma sencilla como por ejemplo: “familiarizamos nuestra mente con estados mentales positivos y con ello aprendemos a mantener una mente feliz”. Esta contestación siempre trae como efecto una gran sonrisa en las personas, porque todos buscamos eso, todos queremos ser felices.

No todos entendemos que es el Dharma, y su significado no siempre es claro al primer momento, pero sí sabemos lo que es querer ser felices, porque todos lo buscamos de una u otra manera. El problema es que lo buscamos en el lugar equivocado. Buscamos fuera de nosotros la felicidad. Queremos encontrarla en el trabajo, en la pareja, en los estudios, en los logros de la carrera, en los hijos, en los amigos, el baile, la música, los libros, la comida… pero solo meditar puede hacernos feliz.

Geshe-la dice en Camino Gozoso de Buena Fortuna (p. 97) que estamos listos para meditar solamente cuando hayamos generado una firme comprensión del significado del Dharma y tengamos la confianza en su efectividad. El Dharma es la protección suprema ¿Por qué? Porque es la transmisión del método para ser felices de manera permanente, para encontrar paz interior. Lo han utilizado todos los seres sagrados que han alcanzado la iluminación, la erradicación de todas las percepciones y concepciones erróneas. Con este método han erradicado por completo todos sus problemas.

Si queremos tocar el piano buscamos un maestro que sea pianista, ¡y si es un concertista experimentado que mejor!, Bueno, pues así le digo a quienes me preguntan: “Buda es el concertista más destacado de estos tiempos, así que para aprender a tocar la melodía de la felicidad ¡hay que aprender a meditar!”

Así que regresamos a la pregunta ¿Y cómo se medita? A lo que contesto: “familiarizando la mente con virtud, con mentes positivas que benefician a los demás y por lo tanto nos traen felicidad”  A veces cuando nos encontramos con la palabra meditación pensamos en cosas complicadas como posiciones de Yoga donde te pones de cabeza, o en dejar en blanco la mente y no pensar en nada nada nada (lo cual se dificulta porque traemos miles de pendientes), o incluso pensamos en reflexionar sobre nuestros problemas y buscarles soluciones. Buda nos enseña distinto.

Geshe-la dice que lo que necesitamos hacer es familiarizar la mente con un objeto virtuoso, para lo cual necesitamos escuchar enseñanzas correctas y leer libros cualificados de Dharma, “contemplar lo que hemos escuchado o leído reflexionando sobre las enseñanzas a fin de poder  entender con claridad su significado, y para convencernos , poniéndolas a prueba y comprobando si tienen lógica, si son coherentes, si tienen sentido según nuestra propia experiencia, y si sus objetivos son significativos”.

Digamos que queremos solucionar nuestro enojo. ¿Cuál sería la virtud que se opone a él? Buda enseña que el antídoto es la aceptación paciente. Ok, pero ¿y que hago con esas dos palabras? Hay que buscar enseñanzas que nos den luz sobre este tema. Enseñanzas correctas que provengan de un maestro cualificado. El Guía Espiritual cualificado es todo aquel que tiene experiencia en el tema, se deleita en explicarlo, estima a sus discípulos y muestra un ejemplo correcto (entre otras características explicadas también por Geshe-la en Camino Gozoso de Buena Fortuna p. 105). En Como Resolver Nuestros Problemas Humanos Geshe-la nos explica que el enojo es una de las perturbaciones más comunes y destructivas, y que se encuentra presente en nuestra mente casi todos los días. Nos explica que para poder erradicarlo necesitamos reconocer el enojo en nuestra mente, darnos cuenta como daña a los demás y a nosotros mismos y apreciar los beneficios de ser pacientes al afrontar dificultades.

El enojo no es más que una mente que se enfoca en un objeto animado o inanimado y  siente que no le gusta, exagera sus malas cualidades, y desea dañarlo. Así surge, crece y domina el enojo en nuestra mente. ¿Y la aceptación paciente que es? Es una mente virtuosa que es capaz de tolerar cualquier daño o sufrimiento. La paciencia nos ayuda a aceptar con facilidad todas las molestias y adversidades cotidianas. Si poseemos esta virtud nada podrá perturbar nuestra paz mental y nunca tendremos problemas, sin la paciencia somos presa fácil de la angustia, el desasosiego y la desesperación (Camino Gozoso de Buena Fortuna p. 511). Por lo tanto, si nos damos cuenta de que el enojo no es más que una atención inapropiada de nuestra mente, que podemos cambiar nuestra manera de ver las cosas y aplicar aceptación paciente, llegaremos a la conclusión de querer practicar la paciencia. Vamos a querer aprender más de esta virtud, sentiremos la necesidad de conocer como generarla y como sostenerla en nuestra mente hasta mezclarnos con ella por completo, y poder hacerla una perfección en nuestra vida. Convertirnos en concertistas expertos de la paciencia. ¡Qué maravilla! Con esta determinación y un entendimiento correcto de la paciencia estamos listos para meditar en ella, para familiarizarnos con esta actitud, con esta mente.

¡Me encanta meditar! No siempre hay el tiempo porque esta vida moderna nos engancha en miles de actividades, pero son paciencia todo es posible. Así que a diario tomo la determinación de recordar estas enseñanzas y meditar en ellas cada vez que puedo… aunque sea 5 minutos, no importa, de cinco minutos en cinco minutos un día llegaré a sostener mentes virtuosas todo el tiempo.

¿Imaginan eso? Los invito a que meditemos y nos esforcemos por comprender profundamente el Dharma. ¡A estar verdaderamente listos para meditar! Seguramente hay un Centro de Dharma o algún Anexo cerca de donde vives. También hay clases a distancia para los que están lejos y no pueden asistir a clases regulares. Cuando generamos el entusiasmo y la determinación de meditar siempre aparecen las condiciones necesarias para ello, así que adelante… hay que buscar las enseñanzas. En este sitio he puesto los links a varios de  los centros de habla hispana, así como los Centros de Meditación Kadampa (KMC)… comunícate y seguramente alguien será muy feliz atendiendo tus preguntas y ayudándote a encontrar la meditación.

¡Hasta la próxima!

Acerca de belikeawaxingmoon

Practicante de la Nueva Tradición Kadampa
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4 respuestas a ¡Meditar es lo que más me gusta!

  1. Angel Estevez dijo:

    Hermosa pagina, gracias por acercarnos hermosas enseñanzas, sobretodo a aquellas personas que por la edad avanzada, no cuesta concurrir a los Centros

    Me gusta

  2. Pingback: Avanzando en el camino espiritual cuando es complicado acceder a un centro de Dharma 4 | Luna Creciente

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