Si el horno no esta para bollos ¿Qué hago con las adversidades?


Una amiga me preguntaba: “¿cómo le hago para que, al tratar de  controlarme en situaciones difíciles con los demás, lo que siento no se transforme en un coraje reprimido o frustración? ¡Sobre todo cuando la situación difícil es con otro practicante de Dharma que está convencido de que él tiene la razón, y que quien debería mejorar su práctica de Dharma soy yo! ¿Cómo podo transformar esto en las etapas del camino y ser un buen practicante,  y no solo reprimir lo que me pasa? ”  

¡Chanclas voladoras Batman! Vienen miles de citas de Dharma a mi mente, pero si lo pienso bien, y de verdad me pongo en los zapatos de una situación así -que seguro a todos nos ha ocurrido-, la cosa se torna interesante ¿no creen? Porque todos hablamos de transformar las circunstancias adversas en el camino espiritual como si se tratará de hacer quesadillas, pero, a la hora del trancazo ¿cuántos de nosotros en verdad lo hacemos?  ¿Y cómo lo hacemos?  ¡Cómo! Este es el punto más interesante.

Estudiaba Tesoro de Contemplación, y me llamó mucho la atención el apartado que habla de no lamentarnos de las dificultades que tendremos para abandonar las perturbaciones mentales. Y me pregunté: ¿Cuáles son esas dificultades? Pues todas las dudas y emociones encontradas que llegan cuando se siente “feíto feíto” en el pecho, así como que se nos encaja una espina que nos pincha profundamente, y por consecuencia, en ese mismísimo instante, todos nuestros hábitos y conductas con las que comúnmente respondemos cuando estamos perturbados quieren brincar como ranas asustadas o gatos boca arriba jajajaja ¡Nuestro yo que queremos tanto y tenemos en tan alta estima se retuerce! Y si lo queremos hacer que responda positivamente a la situación no solo se retuerce y duele, también angustia y molesta. ¡Qué paradoja! ¿No se supone que practicar la virtud me haría feliz? ¿Entonces porque me duele?

Efectivamente, de primera instancia modificar nuestra mente podría parecer doloroso, ya que nuestra estimación propia se resiste y padece porque no la escuchamos; Sufre y patalea, nos hace creer que tenemos que reaccionar como siempre lo hemos hecho si queremos ser felices. Defendernos, ser independientes, controlar las situaciones, sostener nuestras creencias. ¡Nuestro orgullo es terrible! Grande e inmenso como el océano, sutil e imperceptible como nuestra respiración. Nuestra primer reacción ante una situación difícil es ofendernos, porque es claro para nosotros que somos muy buenas personas y no merecemos lo que estamos viviendo. ¿Reconoces esto? ¡Huy, y cuando hablamos de dificultades con alguien que practica Dharma se pone color de hormiga! Esperamos que practique, que sea un ejemplo, casi casi que sea perfecto ¿o no? Lo primero que pensamos es ¿Cómo a que viene a clase, da clase o estudia Dharma si no lo aplica?

En Compasión Universal Geshe Kelsang nos invita a transformar las condiciones adversas por medio del pensamiento, y nos explica dos maneras de realizarlo: el método y la sabiduría.

Si comprendamos en nuestro corazón, de manera muy profunda, las razones por las que tenemos esta clase de experiencias, podremos generar espacio mental para transformar la adversidad en el camino espiritual de manera definitiva. Entonces la siguiente pregunta es ¿Y cuáles son las razones por las que tenemos este tipo de experiencias? Podemos enfocarlo desde varios puntos:

Hay que reconocer que tenemos un renacimiento contaminado, lo cual por inicio es una condición para que las cosas nunca salgan como deseamos. ¿Y qué quiere decir un renacimiento contaminado? Quiere decir que este renacimiento es el resultado de acciones realizadas con egoísmo, por lo que sus resultados estarán siempre teñidos por el sufrimiento. Algunas veces este sufrimiento es muy manifiesto, otras cambia y pareciera intermitente, y la mayoría de las veces es algo que subyace, una sensación de insatisfacción constante.

También hemos de contemplar que hemos realizado acciones destructivas desde tiempo sin principio, y seguimos realizándolas, no podemos esperar que sus efectos desaparezcan en el aire. ¿Quién pensamos que experimentará los efectos de nuestras acciones? ¿Los demás? Cuando todo va bien sentimos que no podría ser de otra manera, ya que es el resultado de que somos buenas personas, y toda acción tiene su efecto. Por tanto ¿Qué creemos que pasa con el efecto de nuestras acciones destructivas? En algún momento tendremos que experimentarlas. ¿Qué forma tomarán?

Además padecemos de una profunda ignorancia que hace que no entendamos cómo es que las cosas aparecen en nuestra vida, por lo que nos aferramos a nuestros conceptos e ideas, y nos molesta cualquier cosa que se oponga a ellos. Es como ver la vida desde una ventana de 20 X 20, si no es que aún más pequeña, y que además tiene un cristal que distorsiona y nos hace alucinar. ¡Ridículo! Todo se mira obscuro.

Tristemente, estas razones las comparten todos los demás. Todos los seres sin excepción se encuentran en el mismo estado, ahogándose en un mar de sufrimiento, por lo tanto no es realista exigir que nade bien la persona que como yo, apenas y flota en este océano.

Aquí  lo más importante es entender todo esto desde el amor. Cuando estimas a los demás y te das cuenta que están pasando por las mismas cosas que tú, las mismas limitantes, discapacidades y dificultades, se torna absurdo exigirles que respondan como nosotros quisiéramos. ¡Porque no lo van a hacer! Harán lo que puedan desde su capacidad. Responderán de a como las olas lo permitan, ¡Y a veces las olas nos dan tremendos revolcones! Aún al que tiene fama de buen instructor le pasa… y no hablemos de los maestros de natación que se meten en zonas  de alto riesgo y marea alta ¡Nunca se sabe que pueda madurar! Dentro del inmenso océano de nuestra mente existen toda clase de potenciales destructivos que nos pueden arrastrar hasta los más terribles arrecifes.

 Hay que contemplar muy bien cada uno de estos puntos y usar todos los razonamientos que estén a nuestro alcance para llevarlos al corazón y comprenderlos de manera profunda. Si lo logramos no habrá salida: simple y sencillamente responderemos a las situaciones adversas con una mente positiva, compasiva y amorosa. Y si esas adversidades las experimentamos con un compañero espiritual nos daremos cuenta que está confundido, y por un lado apreciaremos su bondad de esforzarse por normalmente ser un buen practicante, y por el otro, la confusión por la que atraviesa en el momento de conflicto. ¡Las olas del océano de su mente le están dando un terrible revolcón! ¡Auch! ¿Cómo no te nos va dar un jalón creyendo que así encuentra piso?

Si logramos llevar todo esto al corazón, creo que no será necesario reprimir nada. Cualquier adversidad se disolverá solita. No encontrará razón de ser. Reprimir solo empeora las cosas, y nuestra mente se convierte en un monstruo que tarde o temprano vomita verde en todas las direcciones.

Permitiéndonos recordar esto, y acostumbrarnos a traer estos razonamientos a nuestro pensamiento en todo momento, es como se transforman las adversidades en el camino espiritual. Y si además logramos una sensación cálida y amorosa que quiera esforzarse con gusto en ser mejor persona, y tenga la intención de, acto seguido, ayudar a los demás a dejar de ahogarse ¡wow! ¡Tierra Pura! Sé que la mayoría de nosotros todavía no llegamos a sentir esto de manera espontánea, pero también sé que muy internamente reconocemos que el amor que estima a los demás, sí que es una herramienta poderosa. Una herramienta que podemos fijar en nuestra mente …. Y esta nos llevara solito a lo segundo.

Hay otro método también muy eficaz, que es ver a todas las personas como nuestro Guía Espiritual mostrándonos donde están las perturbaciones mentales más fuertes que hemos de abandonar. Si juntamos ambas practicas, la persona que aparecía como algo molesto ante nuestra percepción se convierte no solo en un ser que sufre y hay que estimar, sino también un alguien sumamente bondadoso, que está ayudando, con la maduración de su karma, a que el Guru nos muestre el camino. ¿No es fantástico?

Inicialmente el tratar de cambiar nuestra mente y transformar las adversidades en el camino espiritual nos parecerá poco agradable o placentero, pero creo que tenemos que recordar que eso es solo el principio. Las medicinas poderosas siempre causan algún síntoma secundario cuando tenemos la primera toma, pero finalmente, cuando experimentamos el descanso de la cesación de la enfermedad, todo es simplemente maravilloso.  El orgullo se entremete todo el tiempo y no nos permite ver el error en nosotros mismos. Sin mirar dentro y conocer la causa de los efectos que vivimos como experiencias nunca podremos gozar de la maravilla de poder erradicar nuestras perturbaciones mentales. Lograr adiestrar nuestra mente en esta práctica nos llevará definitivamente a experimentar una mente apacible y serena, que un día llegará a ser el refugio de los incontables seres.

Todo buen nadador o cocinero empieza por echar a perder… y está muy bien. No pasa nada.🙂 Lo importante es no dejar el intento y guardar siempre la intención de mejorar nuestro corazón, no el de los demás. El corazón de los demás solo podremos mejorarlo desde nuestra práctica sincera, silenciosa y feliz.

¡Gracias por leer!    Que el fruto de este escrito traiga felicidad a tu corazón.

Acerca de belikeawaxingmoon

Practicante de la Nueva Tradición Kadampa
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